
“No fue un pajarito que mataron, la víctima ha sido una buena muchacha que tiene familia y que vamos a mover cielo y tierra para que se haga justicia”, proclamaba esta mañana la señora Luisa Antonia Luzón, madre de Kenny Confesora García Luzón, la joven que anoche murió de un balazo, en un incidente ocurrido en la Gran Arena del Cibao.
La atribulada ama de casa mostraba su asombro de que Kenny, de apenas 21 años y madre de un niño de cinco años, ayer tarde se le informara que iba a presenciar el cuarto juego de la serie final del baloncesto, entre los quintetos Pueblo Nuevo y Gregorio Urbano Gilbert, y que en ese momento estuviera reclamando el cadáver en la morgue del hospital José María Cabral y Báez.
Decenas de personas, mayormente familiares de la víctima, esperaban a media mañana de hoy que se les entregara el cadáver, luego de practicársele una autopsia.
En el incidente entre fanáticos, miembros de la seguridad del torneo, agentes policiales y militares, un empleado de la empresa Pro-Ninga, quien al mismo tiempo es Policía, hizo el disparo que cegó la vida de Kenny.
La joven asesinada, cuyo padre es Rafael Octavio García, era madre del niño de cinco años Fraelmy García, que había procreado con su marido Juan Gabriel García. Residían en el ensanche José Reyes, localizada en los alrededores de El Ingenio Abajo.
Los restos de la joven son velados en la Funeraria Savica y está previsto darles sepultura al caer la tarde de hoy, en el cementerio de la comunidad Ingenio Arriba. Por espacio de cinco años residía en el ensanche Libertad, barriada sede del equipo de baloncesto Gregorio Urbano Gilbert (GUG).
Versiones contradictorias sobre el disparo hecho por el agente policial circulan desde anoche en esta ciudad. Mientras que Genersy Mustafá, ejecutivo de la compañía de guardianes privados, asegura que la persona que hizo el disparo accionó su arma hacia arriba y que el proyectil botó en el techo del centro deportivo y alcanzó en el estómago a Kenny, alegados testigos alegan que este disparó hacia la multitud.
Mustafá alegó que el agente policial, que aún no ha sido detenido ni identificado, entró en acción “porque vio que varios de sus compañeros policías y guardias eran atacados por fanáticos del GUG, porque intentaban impedirles que ingresaran al tabloncillo, luego que ese equipo perdiera frente a Pueblo Nuevo”.
El ejecutivo de la empresa Pro-Ninga dijo que la misma es propiedad de José Kilvio Fabián Batista y que la misma mayormente está integrada por civiles, aunque también forman parte de su nómina agentes policiales y militares activos.
La atribulada ama de casa mostraba su asombro de que Kenny, de apenas 21 años y madre de un niño de cinco años, ayer tarde se le informara que iba a presenciar el cuarto juego de la serie final del baloncesto, entre los quintetos Pueblo Nuevo y Gregorio Urbano Gilbert, y que en ese momento estuviera reclamando el cadáver en la morgue del hospital José María Cabral y Báez.
Decenas de personas, mayormente familiares de la víctima, esperaban a media mañana de hoy que se les entregara el cadáver, luego de practicársele una autopsia.
En el incidente entre fanáticos, miembros de la seguridad del torneo, agentes policiales y militares, un empleado de la empresa Pro-Ninga, quien al mismo tiempo es Policía, hizo el disparo que cegó la vida de Kenny.
La joven asesinada, cuyo padre es Rafael Octavio García, era madre del niño de cinco años Fraelmy García, que había procreado con su marido Juan Gabriel García. Residían en el ensanche José Reyes, localizada en los alrededores de El Ingenio Abajo.
Los restos de la joven son velados en la Funeraria Savica y está previsto darles sepultura al caer la tarde de hoy, en el cementerio de la comunidad Ingenio Arriba. Por espacio de cinco años residía en el ensanche Libertad, barriada sede del equipo de baloncesto Gregorio Urbano Gilbert (GUG).
Versiones contradictorias sobre el disparo hecho por el agente policial circulan desde anoche en esta ciudad. Mientras que Genersy Mustafá, ejecutivo de la compañía de guardianes privados, asegura que la persona que hizo el disparo accionó su arma hacia arriba y que el proyectil botó en el techo del centro deportivo y alcanzó en el estómago a Kenny, alegados testigos alegan que este disparó hacia la multitud.
Mustafá alegó que el agente policial, que aún no ha sido detenido ni identificado, entró en acción “porque vio que varios de sus compañeros policías y guardias eran atacados por fanáticos del GUG, porque intentaban impedirles que ingresaran al tabloncillo, luego que ese equipo perdiera frente a Pueblo Nuevo”.
El ejecutivo de la empresa Pro-Ninga dijo que la misma es propiedad de José Kilvio Fabián Batista y que la misma mayormente está integrada por civiles, aunque también forman parte de su nómina agentes policiales y militares activos.
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